SOBREPESO Y ESTILO DE VIDA
La epidemia MUNDIAL de sobrepeso,
es un marcador de la epidemia mundial de estrés y de los obstáculos de nuestra vida moderna:
- Falta de tiempo.
- Falta de ejercicio.
- Falta de conexión con la naturaleza.
- Inseguridad creciente.
- Falta de conexión familiar y erosión del círculo social…
En definitiva, una crisis social de soledad y Prisas.
Antes de elegir los alimentos que pones en tu cesta de la compra, sería más interesante saber cuales son los pensamientos que metes en tu mente.
Hoy, que hablamos tanto de la conexión y del eje cerebro- intestino…
Que hablamos tanto de cómo las emociones pueden alterar nuestra flora intestinal y nuestra mente…
Deberíamos comenzar a abordar un tema tan complejo como el sobrepeso, desde la mente y el sistema nervioso. Tendríamos que comenzar con calmar la mente, ser capaces de regular nuestro sistema nervioso para así entrar en relajación, entrar en parasimpático, favoreciendo el buen funcionamiento del sistema digestivo.
Entender que para que nuestro metabolismo funcione, debemos tener un descanso profundo ,un sueño reparador para que nos regenere y recupere.
Cuando hablamos de sobrepeso tendemos a pensar que se trata de un problema con la dieta… y se trata de algo más complejo, se trata de entender cómo funcionamos, sin olvidar la de múltiples procesos enzimáticos, hormonales que fluyen en nuestro cuerpo de manera circadiana lo largo del día, de manera automática, pero en el que podemos influir de una manera sana.
“SIN RELAJACIÓN, NO HAY DIGESTIÓN.”
Antonio Valenzuela.
Sin activación del nervio vago no existiría regeneración ni recuperación de nuestro organismo.
El sobrepeso es una ADICCIÓN a la comida y como tal debería de ser tratada de manera multidisciplinar y desde el máximo RESPETO, entendiendo que a ningún adicto, sigue tomando la droga varias veces al día.
Debería de ser tratado además de manera individualizada, enfocada en la mejora de la calidad de vida, dando soporte y acompañamiento, sin invadir, para poder transformar no sólo físicamente, sino emocionalmente a estas personas, dándole herramientas de confianza en sí mismas, para que puedan emprender cualquier reto que quieran plantearse. Se trata de crear metas a corto plazo, involucrando al paciente, con expectativas reales, dando cortos pasos, pero iniciando un nuevo camino hacia la salud.
“LA ADICCIÓN A LA COMIDA”, es una respuesta al stress, para calmar las improntas de un trauma mucho mayor.
Gabor Maté, M.D.
Dentistas de la nariz, denomina SSS al síndrome simpático silencioso.
Las amenazas de la vida moderna… nos mantienen activos, en tensión e hipervigilancia, sin darnos cuenta, normalizando un estado, que al hacerse crónico nos puede enfermar. Estas prisas modernas, nos llevan a la fatiga crónica, a dolores musculares por tensión, cefaleas, inflamación crónica e inmunosupresión.
Entre el 75% -90% de las visitas al médico de cabecera, se deben a este síndrome.
El sistema nervioso simpático…apaga nuestro metabolismo para ahorrar hasta la última caloría almacenándola en forma de grasa corporal… como quien llena la despensa, por si llega una guerra.
Recordando las palabras de Volteire:
“el ARTE de la MEDICINA consiste en entretener al paciente, mientras la naturaleza cura la enfermedad”
Hipócrates hace ya mucho tiempo… decía “Toda enfermedad comienza en el intestino.”
“Si queremos bienestar intestinal, el primer paso es conseguir bienestar mental.”
Puede incluso que hayas activado algún reflejo primitivo y sientas la necesidad para calmarte de llevarte las manos a la boca.
COMER CONSCIENTEMENTE ESTANDO PRESENTES…
ES COMER en un ambiente tranquilo,
ES COMER, sin prisas,
ES COMER en compañía,
ES COMER con agradecimiento,
ES COMER disfrutando los olores, los sabores ,los colores, la textura…
ES COMER abriendo la boca en apnea, para introducir los alimentos…
ES COMER masticando con la boca cerrada…
ES COMER mucho, mucho… cada bocado,
ES COMER salivando y creando el bolo…
ES COMER activando las enzimas digestivas, facilitando el trabajo al resto del sistema digestivo.
ES COMER , tragando usando la lengua y los músculos de la garganta.
Sólo así podremos asegurarnos del buen funcionamiento voluntario, de la primera parte de nuestra digestión.
Si además eliminas poco a poco de la dieta los no alimentos: azúcar, grasas de mala calidad, ultraprocesados y alcohol e introduces alimentos nutritivos… pronto notarás los cambios hacia una salud adecuada.
“Empieza donde estás,
usa lo que tienes y
haz lo que puedas“
Arthur Ashe
